Los dos actos de un drama
4. octubre 2011 | Por Padre Pedro Garcia Cmf | Categoria: OraciónEl Papa Juan Pablo I —el que en 32 día de pontificado nos dejó como legado una sonrisa—, se había preguntado en un escrito suyo: -¿Quién es el demonio? Y se respondía con unas palabras de Santa Teresa de Jesús: -El demonio es el ser desgraciado que no puede amar.
Muy bien dicho, desde luego. Y como una contraposición fantástica, esta definición tenebrosa hace pensar en otra definición extremadamente bella y radiante de luz: la que Dios nos da de Sí mismo cuando nos dice por Juan: “Dios es amor” (1Juan 4,8)
En estas dos definiciones, tan opuestas la una y la otra, tenemos dibujado el drama del hombre: o ama a Dios con locura, o le odia con profundidad inexplicable. Lo demuestra, por ejemplo, aquel hecho de la Revolución Francesa…