La fuerza de unos brazos
29. noviembre 2011 | Por Padre Pedro Garcia Cmf | Categoria: OraciónHabía acabado la Segunda Guerra Mundial y en muchas familias se lloraba a tantos soldados que cayeron en el frente de batalla. Pero empezó la repatriación de los sobrevivientes, y un día se presentó de repente en el hogar el hijo a quien daban por perdido. Nada más verlo el padre, estalla en un grito estentóreo, y como loco fuera de sí: -¡Hijo mío!… El clamor aquel se mezcló con el del hijo, que gritaba igual de fuerte: -¡Papá!… Se abalanzan el uno sobre el otro, y no había manera de romper el abrazo con que permanecían entrelazados los dos…