Oración

La fuerza de unos brazos

31. octubre 2016 | Por | Categoria: Oración

Había acabado la Segunda Guerra Mundial y en muchas familias se lloraba a tantos soldados que cayeron en el frente de batalla. Pero empezó la repatriación de los sobrevivientes, y un día se presentó de repente en el hogar el hijo a quien daban por perdido. Nada más verlo el padre, estalla en un grito estentóreo, y como loco fuera de sí: -¡Hijo mío!… El clamor aquel se mezcló con el del hijo, que gritaba igual de fuerte: -¡Papá!… Se abalanzan el uno sobre el otro, y no había manera de romper el abrazo con que permanecían entrelazados los dos…



La historia de un chino

24. octubre 2016 | Por | Categoria: Oración

¿Ha pasado en la Iglesia aquel ideal —tan vivo sobre todo en los dos últimos siglos, el diecinueve y el veinte—―de trabajar por las Misiones?…
Cualquier niño y cualquier niña bien formaditos, soñaban en las Misiones.
Los muchachos seminaristas y las religiosas jóvenes cifraban su gran ilusión en ser destinados a las Misiones.
En las familias cristianas, rezar por las Misiones, hacer algunos ahorros para la Misiones, era lo más normal que contemplaban nuestros ojos.
Y todo esto, ¿a qué obedecía? Todo se hacía por la ilusión de llevar al Cielo las almas de los que aún no conocían a Jesucristo. Había que llevarles la salvación por el Bautismo, incorporándolos a la Iglesia, conforme a la voluntad del mismo Jesús…



Concurso de santos

17. octubre 2016 | Por | Categoria: Oración

¿Hay alguna diferencia entre una vida haragana, sin ideal, egoísta, y otra vida entregada a los demás y resplandeciente con una conducta inmaculada?… ¡Vaya pregunta!, me dirán ustedes. La primera es una vida que ni se debe nombrar; la segunda es la vida de una persona santa… Pues, a esto voy yo. Para acabar después con otra pregunta: -¿Sirve la piedad para formarse en una vida bella, provechosa y buena?… San Pablo dice que la piedad es buena para todo (1Tim.4,8)



Lecciones del Crucifijo

10. octubre 2016 | Por | Categoria: Oración

¿Por qué en la Iglesia Católica hablamos tantas veces de la Cruz?… Muy sencillo: porque en la Cruz de Cristo está la esperanza única de salvación.
Además, porque, queramos que no, cada uno en la vida tiene que llevar su propio peso de dolor: y si no tiene a qué ni a quién mirar para encontrar un alivio seguro, eficaz, ¿cómo se las arregla para no desesperar? ¿de dónde sacará fuerza para resistir?…