¡Bienaventurados!…
19. septiembre 2011 | Por Padre Pedro Garcia Cmf | Categoria: Nuestra FeSe cuenta por ahí muchas veces lo que le pasó un día a Santa Teresa de Jesús. Tuvo algún percance fastidioso, se hizo mal, sentía mucho dolor…, lo que fuese. El caso es que sufría bastante. Se le aparece entonces Nuestro Señor, y le dice muy amable: -Ya ves, Teresa: lo que yo doy a las almas escogidas es el regalo de mi cruz; así trato a mis mejores amigos. Y la tremenda y aguda Teresa le responde a Jesús con su gracejo de siempre…