Familia

Él y ella, a cuál mejor…

30. noviembre 2011 | Por | Categoria: Familia

¡Cuántas cosas se pueden decir de la familia, y cuántas se dicen modernamente!… Dicen por ahí que “los tiempos han cambiado”, y este decir se aplica muchas veces a la familia, no siempre con la buena intención de mejorarla acomodándola a los avances de la sociedad; sino, al revés, con la intención de hacerle perder todos los valores con que Dios la ha enriquecido y que eran considerados hasta ahora como intocables…



Los ojos en Nazaret

23. noviembre 2011 | Por | Categoria: Familia

El Papa de la sonrisa, Juan Pablo I, contó en una de sus catequesis tan bellas lo que le ocurrió siendo Obispo de Venecia. Va a visitar un asilo, y habla con la primera viejecita que encuentra: -¿Cómo está, señora? Y ella: -¡Bah! Comer, bien. Calefacción, muy bien. Y el Obispo: -Entonces, si no le falta nada, está bien contenta, ¿no es así? Rompe a llorar la buena mujer: -¿Qué le pasa? ¿Por qué llora así? Y sigue con más llanto: -Porque mi nuera y mi hijo no vienen a verme. Quero ver a mis nietos, y no me los traen…



La familia apostólica

16. noviembre 2011 | Por | Categoria: Familia

Cuando se habla hoy de la Familia Cristiana se suelen emplear dos expresiones muy bellas que se complementan mutuamente: La Iglesia doméstica y la Familia apostólica. ¿Qué queremos decir con ello? Las dos fórmulas son claras.

- Con “Iglesia doméstica” queremos decir que la familia es una célula de la Iglesia universal, y que la Iglesia universal de Cristo se concretiza y se expresa bellamente en la familia cristiana.
- Con “Familia apostólica” queremos decir que la familia cristiana e iglesia doméstica —precisamente porque se siente como toda la Iglesia universal, que es esencialmente misionera—, quiere ser misionera también…



Testigos de ayer y de hoy

9. noviembre 2011 | Por | Categoria: Familia

Más que de discursos, hoy vamos a estar de testimonios sobre la Familia, precisamente porque la Iglesia está llamando a los esposos a la santidad. Y es que, si nos hacemos esta pregunta: ¿Pueden los esposos ser santos?, la respuesta nos la da, mejor que cualquier razonamiento, el hecho contundente de que son muchos los casados que han alcanzado las cimas de la santidad heroica y han sido reconocidos por la Iglesia como Santos de los altares…