Todos los mensajes de este autor

Con las manos llenas

18. marzo 2024 | Por | Categoria: Jesucristo

Cuando consideramos la grandeza de Dios, la sublimidad de nuestra vocación cristiana, la altura de santidad a la que Dios nos llama, y, al mismo tiempo, nuestra pequeñez y la impotencia del mundo para salvarnos, es muy posible que nos venga el desaliento:
– ¿Cómo nos podemos presentar ante Dios con las manos tan vacías?…
Sin embargo, Dios mismo nos ofrece una salvación segura…



Quinto Domingo de Cuaresma (B)

15. marzo 2024 | Por | Categoria: Charla Dominical

No hay escena del Evangelio que no tenga su emoción propia. Pero pocas le ganarán en interés a aquella subida de Jesús a Jerusalén desde Betania, pocos días antes de morir, tal como nos la cuenta el Evangelio de este Domingo.

La gente se apiña alrededor de Jesús. Cuanto más le odian sus enemigos, más interés despierta. Y ahora, mientras Jerusalén empieza a hervir de peregrinos, venidos de todas partes para la Pascua, se acercan también unos griegos, creyentes en el Dios de Israel. No se atreven a presentarse solos, y le piden a Felipe…



Una oración sentida

14. marzo 2024 | Por | Categoria: Oración

No nos es posible en nuestro Programa atender todas las peticiones que se nos hacen, aunque lo haríamos con mucho gusto. Hoy, sin embargo, vamos a hacer una excepción. Uno de nuestros radioyentes asiduos nos envía una oración bella, muy sentida. Dice que se la inspiró la llamada de Mateo, convertido en Apóstol y Evangelista después de haber sido un publicano. Jesús es acusado por los eternos fariseos porque se digna sentarse a mesa con gente pecadora, y sale en defensa suya y de los comensales. ¿Pecadores? Pues, por eso estoy con ellos, porque los quiero salvar. ¿Enfermos? Pues por eso estoy con ellos, porque los quiero curar… La oración está en masculino. Pero las mujeres, saben ponerla en femenino para hacerla totalmente suya. Dios bendiga al remitente. Y pasamos a ese coloquio directo con el Señor…



El agua viva

13. marzo 2024 | Por | Categoria: Gracia

Muchas veces hablamos del Espíritu Santo en nuestros mensajes. Porque el Espíritu Santo es muy actual en la Iglesia de nuestros días. Jesús lo comparó al agua viva, de puro manantial, que sacia la sed, y, al correr después por los campos, va engrosando su caudal y llena de fertilidad la tierra. Esa agua viva del Espíritu es lo que en cristiano llamamos la Gracia de Dios. ¡Y qué regalo tan grande de Dios es el agua viva del Espíritu! Sin ella, nos abrasaría la sed y moriría nuestra alma por deshidratación…