Preparando el fin
30. mayo 2024 | Por Padre Pedro Garcia | Categoria: OraciónHubo en la antigüedad clásica de Grecia y de Roma una corriente filosófica que tuvo muchos adeptos: fue el estoicismo. Los estoicos se gloriaban de no tener miedo a nada, de aguantar impasibles el dolor, de mirar la muerte con frialdad absoluta.
Estaríamos muy conformes con esta filosofía si no se empeñara en matar los sentimientos más nobles del alma. ¿Por qué la madre no puede llorar la muerte del hijo? ¿Acaso es esto una deshonra? ¿O es un deshonor que el hombre vierta lágrimas muy justificadas ante una enfermedad que se le presenta incurable y que le echa a perder todas las ilusiones en la vida?… Nunca será una gloria para nadie matar el propio corazón…