Todos los mensajes de este autor

¡Viva el Trabajo!

5. marzo 2010 | Por | Categoria: Reflexiones

Hoy se me ha ocurrido hablar sobre el Trabajo. Es extraño que a estas horas no le hayamos dedicado todavía ninguno de nuestros mensajes expresamente, aunque la virtud de la laboriosidad haya salido varias veces en ellos, como algo fundamental de la virtud cristiana. Es posible que hasta ahora no haya salido mucho, pero les aseguro que nuestro Programa le va a hacer honor al Trabajo, pues no hay duda de que es de suma importancia dentro de nuestra vida, toda ella impregnada de fe. Y estas notas escritas, que tengo delante, las he titulado así: ¡Viva el Trabajo! Y Trabajo lo he escrito con mayúscula bien solemne, aunque los gramáticos me digan que Trabajo es un nombre común y que debe ir con minúscula…La palabra será todo lo común que queramos, pero el Trabajo es cosa sagrada y se merece muy de sobras una mayúscula con el tipo más elegante…



Las menudencias

19. febrero 2010 | Por | Categoria: Reflexiones

Ahora que ya hemos avanzado bastante con nuestro programa, me he cuestionado: Pero, ¿qué vamos a hacer? ¿Vale la pena un programa tan sencillo, tan breve, tan sin pretensiones, porque no es más que una menudencia?… Y esta palabra menudencia me ha causado una impresión inesperada. ¡Si de esto se trata! De unos minutitos cada día para llevar un mensaje al corazón. Pero, me he dicho con plena convicción: Quien escuche cada día esta reflexión, al cabo de un tiempo habrá notado cómo sus criterios se ajustan cada vez más a la verdad cristiana. ¿Me doy cuenta de lo que significa esta menudencia?…



Un zapatero con historia

12. febrero 2010 | Por | Categoria: Reflexiones

Todos sabemos de memoria que, para hacer algo en la vida, es cuestión de esforzarse. Sin hacerse violencia y sin negarse a mil caprichos, es imposible prosperar, superarse, realizarse, llegar a ser personas de valer. Dios nos ha hecho a cada uno como somos; pero Dios dejó su obra incompleta. Por eso, nos ha dado la capacidad de llegar a la perfección humana y cristiana, y eso debemos lograrlo a base de esfuerzo propio. Quien no se niega y no se vence, valdrá para muy poca cosa.

Me hizo reír el caso cuando lo leí. Se trata de un Arzobispo alemán que era de origen muy humilde, hijo de un pobre zapatero. Entra en una sala lujosa donde se celebraba una recepción importante, y oye a un presumido que le dice a su compañero…



Dos hindúes nos acusan

5. febrero 2010 | Por | Categoria: Reflexiones

Ante el hecho de que el Primer Mundo, el rico, el industrializado, el del bienestar, se está secularizando y descristianizando cada vez más, nosotros, los católicos de nuestras tierras latinoamericanas, nos ponemos a reflexionar seriamente y discurrimos sobre el modo de evitar que se nos contagie el mal proveniente de esos países que nos prestan ciertas ayudas, no muy generosas y sí muy interesadas.

¿Descristianizarnos? ¡Eso, sí que no! ¿Imponernos hasta nuevas formas de religión? ¡No lo aceptamos!…
Si por obedecer consignas anticristianas aceptamos todo lo que se nos quiere imponer, nos exponemos a renegar de Dios. Y entonces Dios podría permitir en su Providencia que se nos escapara el Reino y pasase a otras gentes que darían más fruto…