Todos los mensajes de este autor

La Peregrina de Fátima

11. junio 2025 | Por | Categoria: Maria

Hace ya bastante tiempo que apareció en Portugal un libro con este título provocativo: Fátima, jamás. ¿Cómo un sacerdote —y portugués precisamente— pudo escribir y propagar tercamente un escrito semejante? Eso es renegar de un signo que Dios nos ha mandado para conseguir la paz del mundo y la salvación de muchas almas. Cierto que una revelación privada no obliga a nadie a creerla, y cualquiera está en su derecho para no aceptarla. Pero se necesita mucha presunción para rechazarla con desdén, oponiéndose al común sentir de todos los fieles, un sentir que empieza por el Papa y prácticamente por la totalidad de los Obispos. ¿Nos equivocamos toda la Iglesia al aceptar una fórmula de devoción que nos viene del Cielo?…



La Iglesia vive

10. junio 2025 | Por | Categoria: Iglesia

Al pensar en la Iglesia y querer hablar de la Iglesia, nos vienen sin más a la mente y a la punta de la lengua preguntas como éstas: -¿Dónde vive la Iglesia? ¿Sólo en el templo? ¿Sólo donde hay curas y obispos? Una anécdota conmovedora nos va a servir hoy por una lección de categoría sobre la Iglesia Católica. Casi no se lee o escucha sin que salten las lagrimas de los ojos. Parecería un cuento, si el hecho no fuera rigurosamente histórico, y bien conocido porque se cuenta muchas veces. Hoy nuestro mensaje se va a reducir a narrar esta historia…



Otra vez: amarás

9. junio 2025 | Por | Categoria: Nuestra Fe

Una vez, anteriormente, trajimos el Primer Mandamiento de Dios, que nos impone el amor. Pero nos quedamos en su primera palabra, sin mirar los dos cauces que Dios ha señalado al único amor del corazón: Dios y el hermano. Hoy, vamos a adentrarnos en esos dos brazos del río por el que van corriendo las aguas de nuestro amor, hasta que desemboque en el mar inmenso de la eternidad…



Pentecostés (C)

6. junio 2025 | Por | Categoria: Charla Dominical

Va a ser Lucas en los Hechos de los Apóstoles quien nos cuente lo que ocurrió aquel día en Jerusalén. Hacia las nueve de la mañana, toda la ciudad se hallaba confundida en una verdadera revolución. Una revolución pacífica e inexplicable. Los peregrinos, llegados de todas las partes del Imperio Romano para la fiesta de Pentecostés, atestaban las calles, corrían, gritaban, y nadie sabía por qué sucedía aquel tumulto. Se había sentido como un terremoto, y todos se dirigían hacia el epicentro, que lo tenían bien cercano…