Todos los mensajes de este autor

Católicos en misión

17. septiembre 2020 | Por | Categoria: Iglesia

Al comenzar el siglo diecinueve moría un santo que había sido un apóstol extraordinario. Hoy lo veneramos en los altares con el nombre del Beato Diego José de Cádiz. Cuando predicaba se llenaban las iglesias, los parques se abarrotaban de gente, y le seguían verdaderas multitudes. No soñaba sino en predicar misiones populares, porque recogía una enorme cosecha de almas para el Cielo. Y expresó sus sentimientos en una carta que parece escrita por un loco. Oyó la muerte desastrosa de una pecadora pública, y redactó en esa carta las locuras más desatinadas…



El colmo de los sueños

16. septiembre 2020 | Por | Categoria: Dios

Nuestro Señor Jesucristo, al hablarnos de Dios su Padre, y al proponernos a nosotros como ideal el ser nada menos que como Dios, no se ha quedado corto que digamos. Nos ha dicho simplemente:
– Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial (Mateo 5,48)
¡Como quien no dice nada!… Al joven aquel le dice Jesús:…



¡Creo!, la voz de un himno

15. septiembre 2020 | Por | Categoria: Nuestra Fe

Un ilustre filósofo, que no era católico, tiene esta observación tan interesante de los tiempos en que era alumno de la universidad más famosa de Inglaterra:
– Cuando yo era todavía estudiante, encontraba muchas veces en la sala de lectura a diez hombres de la misma nación con diez religiones distintas; estando después en Roma, encontraba allí muchas veces en una sala de lectura del Vaticano a diez hombres, procedentes de diez naciones distintas, que tenían la misma religión (Benson, en la Universidad de Oxford)…



El cantar más nuevo…

14. septiembre 2020 | Por | Categoria: Maria

El capítulo quince del Éxodo es uno de los más preciosos de la Biblia, porque nos describe el júbilo inmenso del pueblo de Israel cuando, pasado el Mar Rojo, vio hundidos en las aguas a todos sus enemigos del ejército egipcio.
El canto de Moisés tuvo un apéndice y una conclusión simpática por demás. María, la hermana del gran caudillo, se siente inspirada, agarra el pandero, todas las mujeres la rodean, y comienzan a bailar enloquecidas al son de sus instrumentos, mientras María va repitiendo el estribillo a la vez que dirige el coro:
– ¡Cantad al Señor, por la gloria de su victoria! Caballos y jinetes ha sumergido en el mar…