Todos los mensajes de este autor

Con las Almas benditas

15. diciembre 2020 | Por | Categoria: Nuestra Fe

El Catecismo de la Iglesia Católica (1030-1032) ha renovado en nuestros días, de la manera más precisa, la enseñanza de siempre respecto de las almas de nuestros hermanos que murieron en la paz, en la amistad y en la gracia de Dios. Han conseguido su salvación, pero muchas de ellas necesitan nuestra ayuda para entrar definitivamente en la Gloria…



María, el anzuelo de Dios

14. diciembre 2020 | Por | Categoria: Maria

Si se fueran a escribir las historias de los grandes convertidos por intercesión de María, llenaríamos grandes bibliotecas con tantos libros como deberían imprimirse. En la historia moderna abundan como nunca. Hoy, vamos a fijarnos en una conversión muy notable.

Hace años ya —era el 19 de Marzo de 1948— que la prensa mundial lanzaba una noticia bomba:
– Douglas Hyde, el corifeo del comunismo inglés y director del periódico del Partido, abandona el comunismo y entra en la Iglesia Católica.
Periodistas, fotógrafos, operadores de cine, le acosan en la calle y en su casa:
– Pero, ¿qué ha pasado?
– Lo leerán, pronto lo leerán todo…



Iglesia para todos los pobres

10. diciembre 2020 | Por | Categoria: Iglesia

Uno de los signos más significativos de la Iglesia en nuestros días es que la Iglesia, como tal, ha optado por los pobres, de manera que el buscar, ayudar y darse a los pobres se nos ha convertido en un santo y seña de nuestra renovación cristiana.
Pero, empezamos por preguntarnos: ¿Qué significa esto de La Iglesia de los pobres? ¿Qué expresa eso de opción preferencial por los pobres? ¿Quiénes son los pobres que busca la Iglesia? ¿Cuál es y cuál debe ser nuestra actitud ante los pobres?…



Contra el odio, el amor

9. diciembre 2020 | Por | Categoria: Dios

Muchas veces repetimos con gran sentimiento esa petición de San Francisco de Asís: Donde haya odio, ponga yo amor. Nos referimos, naturalmente, a los hombres nuestros hermanos. Queremos la paz entre todos, y por eso queremos ser sembradores de paz, para hacernos acreedores a la bienaventuranza de Jesús: ¡Dichosos los sembradores de paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios!…