Dios

De nuevo, ¡Somos de Dios!…

3. noviembre 2014 | Por | Categoria: Dios

Con ese canto tan bello y tan sentido, inspirado en Pablo, confesamos en nuestras celebraciones: “En la vida y en la muerte, somos de Dios”… Parece una respuesta del hombre al Dios que le dice: -Escucha, que voy a hablarte: Yo soy Dios, tu Dios (Romanos 14,8; Salmo 49,7).
Palabras que comenta con mucho acierto un conocido escritor: -Somos de Dios toditos enteros, y no en parte solamente…



La palabra insustituible

27. octubre 2014 | Por | Categoria: Dios

Una vez más tomamos en nuestros labios la poesía tan fina, dirigida a Dios,
Padre, has de oír este decir
que se me abre en los labios como una flor.
Te llamaré Padre,
porque la palabra me sabe a más amor.

¡Muy bien dicho! Podemos llamar a Dios, y todo con nombres de la Biblia: Señor, Creador, Eterno, Omnipotente… Todo es cierto. Todo está bien. Todo le gusta a Dios. Pero, nada llena el alma como llamarle “¡Padre!”, y, si queremos, lo podemos hacer con la expresión cariñosa de Jesús en su lengua aramea, palabra llena de ternura, que nos ha transmitido Pablo: Abbá! ¡Papá!…



La Vida nueva

20. octubre 2014 | Por | Categoria: Dios

Muchas veces hemos visto reproducida en estampas, revistas, libros religiosos, una imagen preciosa hallada en las catacumbas de Roma, imagen que se remonta a los primeros tiempos de la Iglesia.
Se trata de una fuente de agua fresca, y bebiendo en ella corderos y ovejas sedientos. Algo más alejados, se ven también otros animales que no hacen ningún caso de esa agua cristalina, le vuelven los ojos y hasta la miran con desdén, como si fueran seres inteligentes que dijeran…



¡Presente!…

13. octubre 2014 | Por | Categoria: Dios

La oración oficial de la Iglesia en la Liturgia de las Horas comienza con un salmo de invitación precioso, que da este atinado consejo: -¡Escuchen hoy su voz! ¡No endurezcan el corazón! (Salmo 94,7)

La actitud del hombre, en especial la del cristiano, ha de ser como la de aquel buen soldado herido gravemente en la Guerra Mundial. Estaban mezclados los heridos en un hospital de sangre, franceses y alemanes juntos, unidos fraternalmente después de haber peleado a muerte los unos contra los otros. El soldado francés, va repitiendo suave una sola palabra: ¡Presente!…