San Damián de Veuster
26. agosto 2016 | Por Padre Pedro Garcia | Categoria: SantosUn día, en las islas Haway —concretamente, en la isla de Molokai— atraca un barco y quiere descender un Sacerdote, Superior del Misionero que reside en la isla. Las autoridades se lo prohiben. ¡Usted no puede bajar aquí! -Entonces, dejen que suba a verme ese Misionero católico que está aquí en la isla —¡mírenlo dónde está esperándome!—, pues quiere hablar conmigo. -¡Tampoco puede subir él aquí arriba! El Misionero de abajo insiste: -¡Por favor, se trata de un momento nada más! Quisiera confesarme… Como se lo niegan, el Misionero, desde abajo y con una humildad heroica, dice sus pecados al Sacerdote que le escucha desde el puente y que le imparte después la absolución…