Alegres. ¿Por qué?
14. junio 2013 | Por Padre Pedro Garcia | Categoria: ReflexionesEn el salón de la muerte, después que han sido fusilados ya los Superiores y los Profesores del Seminario, quedan cuarenta muchachos esperando ser pasados por las armas aquella misma noche. Sus guardianes comunistas no creen lo que ven. Al anochecer, y antes de que se apaguen las luces del salón cárcel, aquellos jóvenes seminaristas estallan en una alegría incontenible. Unos se abrazan, otros se besan emocionados en la frente, éstos lloran de felicidad ante el próximo fusilamiento, y todos rezan, cantan y esperan la muerte con una serenidad inexplicable. Los milicianos rojos expresan su estupor con frases como ésta: ¡Ni que fueran a viaje de bodas!…