Todos los mensajes de este autor

Generosidad

6. septiembre 2013 | Por | Categoria: Reflexiones

Un hecho de la vida del Papa Pío XI, que me ha llamado la atención por la simpatía que entraña, me inspira el tema de nuestro mensaje de hoy: la generosidad. Bien. Aquel Papa que tanto recuerdo dejó en la Iglesia por su magnanimidad, recibe un día en audiencia a un Arzobispo francés, el cual le habla de…



La “diversión” de renunciarse

30. agosto 2013 | Por | Categoria: Reflexiones

Un joven universitario, muy brillante en sus estudios, practicó Ejercicios Espirituales y bromeaba después con sus compañeros, que formaban un grupo de apostolado muy activo:
– ¿A que no sabéis la diversión más entretenida que tengo ante mis ojos?
– Bueno, tú lo dirás.
– Pues, la de los filósofos estoicos. Aquellos hombres fríos del Imperio Romano que no se inmutaban por nada. Lo mismo les daba comer que morirse de hambre; gozar de buena salud que retorcerse de dolor en la cama porque no se podían levantar. Sin una queja. Impávidos. ¡Qué tipos aquellos!….
– ¿Y esto es lo que te divierte a ti? ¿Qué has perdido algún tornillo de la cabeza?…



Una vida de testimonio

23. agosto 2013 | Por | Categoria: Reflexiones

Se le preguntó a un joven muy aficionado a la lectura:
– ¿Qué sientes tú al devorar tanto libro religioso?
Y el chico, sin más pensarlo, respondió con unas palabras inspiradas en su autor favorito (Tihamer Toth):
– Cada vez que digo las palabras del Credo: Creo en la Iglesia, que es una santa, católica y apostólica, siento como una corriente eléctrica por todo mi sistema nervioso, que no sé cómo a estas horas no he caído ya electrocutado. Cada vez me resultan un schock. Y le digo a Dios, al verme todavía vivo: ¡Gracias, Señor, por ser también yo católico!…



La seriedad de nuestra fe

16. agosto 2013 | Por | Categoria: Reflexiones

Un día el conferenciante se propuso hablarnos de la seriedad de nuestra fe, y, sin embargo, comenzó con un cuento la mar de divertido. Un cuento que lo han presentado tan real, que hasta le han dado nombres, lugar y fecha con toda exactitud. Aquí omitimos ahora esos detalles, y colocamos sin más al protagonista en aquel monasterio de religiosos muy entregados a Dios…