Todos los mensajes de este autor

11º. Domingo Ordinario (A)

16. junio 2023 | Por | Categoria: Charla Dominical

Cuando empezamos a leer el Evangelio de hoy sentimos casi pena al ver la cara de Jesús. La contemplamos seria, triste. Y los discípulos notan la angustia de Jesús cuando les habla:
– ¿Se dan cuenta? ¿No ven a las pobres turbas cansadas, agotadas, dispersas en medio del pueblo, como ovejas sin pastor? Buscan a Dios, y nadie las conduce a Él. Anhelan su salvación, y ninguno las guía. Son como un campo inmenso, con la cosecha a punto, y no hay obreros que la recojan. Ante tanta mies, rueguen al Señor de la mies que envíe operarios para segarla.

Pero ni Jesús ni los apóstoles se cruzan de brazos, sino que empiezan a actuar. Jesús se escoge a doce entre los discípulos, los llama apóstoles, es decir, enviados, y les da la orden precisa…



En la intimidad con Jesús

15. junio 2023 | Por | Categoria: Oración

Se cuenta muchas veces aquello de nuestra gran Teresa de Ávila. Caminaba la Santa por el claustro de su convento, ensimismada como siempre en su oración o pensando en tantas obras como proyectaba para la gloria de Dios, cuando ve corretear a un niño travieso y encantador, que se le planta delante y le pregunta con todo desparpajo: -Y tú, monja, ¿cómo te llamas? Teresa, algo sorprendida del intruso visitante: -¿Yo?… Teresa de Jesús. Y el chiquillo vivaracho, con sonrisa maliciosa: -Pues, yo… Jesús de Teresa. El niño aquel desapareció…



Dios a la escucha

14. junio 2023 | Por | Categoria: Gracia

Leyendo la vida del Beato Papa Pío IX, el grandioso Papa del Dogma de la Inmaculada Concepción, del Concilio Vaticano Primero y de la Infalibilidad Pontificia, el Papa quizá más perseguido en la Historia de la Iglesia, me encontré con un caso que casi me aterró. Dicen que consta en el proceso de su beatificación, y por él se ve…



¡Nada de niños desnutridos!

13. junio 2023 | Por | Categoria: Familia

La Iglesia de nuestros días, y más concretamente en nuestra América Latina, ha recogido y hecho suyo, con especial cariño y angustia a la vez, el grito de Jesús: “¡Dejad que los niños vengan a mí!” (Mateo 19,14). No podía ser de otra manera, porque la Iglesia no hace otra cosa en el mundo que seguir la misión de Jesús. Lo que dijo e hizo el Señor Jesús es la norma suprema de su Iglesia. Por lo mismo, la predilección de Jesús por los niños se traduce en un amor grande de la Iglesia a los hijitos más pequeños de Dios…